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Lo sé porque Tyler lo sabe

Marzo 6, 2007

Tyler me consigue un trabajo de camarero, después me mete una pistola en la boca y me dice que para alcanzar la vida eterna primero tienes que morirte. Sin embargo, durante mucho tiempo Tyler y yo fuimos muy buenos amigos. La gente siempre me pregunta si conocía bien a Tyler Durden.


Todos tenemos nuestras tirrias, ojerizas y demás antipatías. Una de las que, a medida que transcurre el tiempo, desarrollo con talante estajanovista es aquella que consiste en desconfiar de todo producto cinematográfico que venga acompañado de un despliegue publicitario de ciertas dimensiones. Eso me ocurrió con “Matrix” o con cualquiera que estrene la chocarrera de La Mancha o el ínclito apóstol de la Cienciología. Y también ocurrió con “El Club de la Lucha”.

fight-club.jpgComo ni me molesté en informarme de qué iba el asunto, pensé que hora y media viendo a Brad Pitt corriendo de un lado para otro repartiendo y recibiendo mamporros iba a ser demasiado para mi ridícula paciencia. Qué iletrado, pensarán ustedes, pero creo que estos ejercicios de higiene mental son del todo recomendables. Por este motivo, mi primer contacto con “El Club de la Lucha” sucedió en un videoclub. Y la primera impresión fue la misma que cuando se sale del banco tras haber firmado un préstamo hipotecario: aturdimiento.

Fue cuando tiré del hilo y al otro lado apareció el nombre: Chuck Palahniuk. El libro me sorprendió aún más, no tanto por la trama –que ya conocía- como por la forma. ¿Nunca han sentido la fuerza gravitatoria de la deriva moral? ¿Nunca han deseado saber cómo duele un puñetazo en la boca? Palahniuk tiene un estilo seco, como un golpe que no se sabe de dónde viene. Páginas invadidas de personajes autodestructivos con los que, sin tener nada que ver, podrían ustedes sentirse identificados. Repeticiones de frases a lo largo de la obra (estribillos) ¿que cómo lo sé? Lo sé porque Tyler lo sabe.

palahniuk.jpg

En mayo se publicará en Estados Unidos la última obra de este autor que les recomiendo encarecidamente si tienen ustedes algún tipo de turbación inconfesable.

Un comentario

  1. Apuntado queda. Muchas las gracias.



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