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Agravios injustificables

enero 24, 2007

Las portadas digitales y de papel recogen llenas de contrariedad y tal vez despechadas la no elección del filme realizado por nuestro director más acreditado y notorio -“Volver”-  para el sorteo de los Oscar en el apartado de cine de Hollywood no realizado en Hollywood. Como no acuda Jim Carrey no sé quien va a entretener a tan selecto auditorio. Muchos deducirán de esta ingrata negligencia los insuficientes y sórdidos conocimientos cinematográficos del personal encargado de la selección de las películas. A mí particularmente, los premios Oscar me sirven como norte para estar al tanto de lo que no debo ir a ver. (También es cierto que he disfrutado de alguna película oscarizada, todo es relativo ya saben)

almodovar.jpgSoy consciente de que la siguiente afirmación puede levantar ampollas en determinados sectores pero si no lo digo reviento: No me gusta Almodóvar. Debo reconocer que algunas películas me han hecho cierta gracia pero de ahí a dorarle la píldora con motivo de sus ventosidades periódicas… pues como que no. Hay que estar en el lugar justo en el momento adecuado, esa es una de las verdades del barquero, y este señor, en el contexto de un país reprimido en la oscuridad del nacionalcatolicismo durante tantos años logró transgredir aullando tacos de parvulario y travistiéndose con las batas de boatiné que le quedaron demodé a su madre. Y dio en el clavo señores, vaya si lo hizo, de tal manera que los intelectuales del momento lo elevaron al altar de las reinonas y hubo una temporada que cualquier mariliendre que osase a ponerse rulos y rejillas tenía serias posibilidades de figurar en el candelabrotravestidos-en-mis-pelis.jpg

Picoteando de aquí y de allá topó con la gallina de los huevos de oro. A partir de ese momento, si ustedes agarran un culebrón venezolano de esos de Antena 3 para sestear y lo doblan con el neutro -o si acaso sureño- acento del Imperio, ya tendrán una peli del singular genio manchego. No les pienso enumerar la tipología de personajes porque resulta inasequible eludir los tópicos del divo de Ciudad Real. Estos personajes son siempre o casi siempre interpretados por la misma cohorte de actores con aroma de secta que, desde la primera participación, pasan a ser “sus chicas” o “sus chicos”. (O su madre, que la exhibe a la mínima ocasión) Y es que nadie mejor para cuidar de ti mismo que el caudillo o sátrapa de turno.

Las tramas… bueno, las tramas se introducen a presión en una turmix y, después de triturar, fusionar y confundir, disfrutaremos de tan bizarras aventuras, que ni él mismo se aclara. Menos mal que siempre nos quedará el final inesperado (que queda como muy sorprendente) para dar un toque como de modernidad y transgresión a la peli. Todo ello al son de travestís cantando en playback boleros rancios, tonadas sombrías, rancios boleros y sombrías tonadas.No acudiendo él al sarao de los Oscar, me ahorro las crónicas diarias que relatan cómo se compran votos y se establecen todo tipo de contactos en el transcurso de esas fiestas tan blancas con las que se homenajean unos a otros.

En cambio, la aceitunada Pe sí que acudirá al sorteo-festival, un excelente trampolín y punta de lanza para que formados y preparados actores y actrices den el salto y triunfen en la meca del cine teniendo la oportunidad de interpretar a homosexuales cubanos, narcos mexicanos, sicarios colombianos, empleadas del hogar ecuatorianas y toreros de Monterrey. La ocasión de que los norteamericanos sepan de lo que somos capaces, insistiendo sin desfallecer hasta que se instauren los Oscar Latinos, como los EMI… Y es que el toque exótico no debe faltar.

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2 comentarios

  1. y no te has entretenido siquiera con una?


  2. Estoy contigo.
    Vale que las primeras películas, como “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” tienen la gracia (y el mérito, por qué no) de ser algo rompedor, pero la verdad es que estoy contigo.
    Películas como “Kika” te hacen sentir un poco gilipollas delante de la pantalla, para qué negarlo.
    Pero esto es como ser el más popular de la clase, a lo mejor eres un anormal, pero veinte, más anormales que tú, te adoran.
    Y los que lo vemos desde fuera sólo podemos sufrir en silencio…
    Pd.: Me gusta esa sonrisa al final a la izquierda en la parte azul de la ventana de comentarios…



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